Comenzando por dar una clave importante, el lenguaje es un punto sumamente importante para la compresión entre personas, para poder entendernos unos a otros debemos de saber manejar un mismo lenguaje que contenga los mismos significados y sean claros para todos nosotros. Los preámbulos que han existido en cuanto al lenguaje que existe en la arquitectura han sido amplios desde principio de los tiempos. Lo que se ha intentado hacer a los largo de los tiempos es codificar una sola lengua arquitectónica, esta lenguaje a variado de acuerdo al tipo de arquitectura y movimiento y de esto los dos principales encuadres surgidos son el clasicismo y el movimiento moderno.
Esto es esencial para poder tener la visión clara de una buena arquitectura, pero ahora en muchos de los casos la mayoría de los que proyectan y construyen no hacen sino balbucear, emitir sonidos inarticulados, desprovistos de sentido, sin trasmitir mensaje alguno, ignorando los medios para solo llegar a comunicar una única cosa, nada. Las bases existentes que antes eran tomadas en cuenta ahora pasan por desapercibidos e ignoradas completamente, por lo cual el lenguaje que intentan utilizar es un lenguaje no entendible, que muy pocos o nadie puede descifrar. No intento decir que para ellos las personas deban edificar cosas completamente distintas, al contrario, la variación en los edificios e ideas es un punto en lo cual yo estoy completamente a favor, pero aquellos que ni el mismo diseñador puede comprender es de las cuales creo yo no tendría sentido hablar.
Regresando un poco a lo anterior, en cuanto al lenguaje arquitectónico, el clasicismo es una forma engañosa que sobrepasa los órdenes, llegando a congelar incluso el razonamiento desarrollado con palabras y verbos. El clasicismo intenta tener la razón en todos los sentidos, seguir con una regla y que así continúe, la palabra inventar no existe, son normas que no debe romper por lo cual el movimiento gótico, románico, barroco, el egipcio, el japonés y finalmente incluso el moderno no son aceptados, este movimiento lo que hizo fue hibernarlos, es decir, convertirlos en clásicos también.
Sin embargo, se discute si es posible asimilar la arquitectura en una sola lengua, si los lenguajes no verbales poseen o no una doble articulación, si es posible comprenderlos de diferentes maneras pero al final llegar a una misma conclusión. Bien o mal, los arquitectos comunican, hablan arquitectura, sea buena o no una lengua. Pero para poder continuar con esta cadena no debemos olvidar sus comienzos, de donde surge, como llega, de donde sale, etc. Porque de esta manera serán menos los arquitectos y proyectistas que desconozcan el léxico y la gramática de la arquitectura, para así utilizar una misma lengua y hacer concordar los términos y procedimientos.
En muchos de los casos los edificios cometen errores de gramática, es decir, no hablan la antigua lengua, ni siquiera la nueva. Varios buscan la disolución y el rechazo crítico de las reglas clásicas, es decir, de los órdenes. Para el arquitecto moderno son tabúes que lo paralizan, conformado por las costumbres, las inercias y todos los residuos acumulados durante siglos de clasicismo. Lo que ellos buscan es negar todo aquellos que los detiene a seguir con sus propias ideas, anular todo modelo institucionalizado, logrando con ello liberarse de la idolatría
Al reconstruir revive el proceso de formación y desenvolvimiento del hombre, ya que los espíritus auténticamente creados siempre han tenido que romper moldes y eso mismo es lo que están intentando.
El arquitecto moderno se libera de todas estas preocupaciones, para lanzarse a una labor de propia decisión, más compleja y provechosa, ante todo: ningún modelo debe ser repetitivo. Por lo tanto creando diseños y formas distintas, considerando el gusto y las necesidades de las personas. Ejemplo: es frecuente que el arquitecto se vea obligado a diseñar una fachada. No por ello renunciara a hablar un lenguaje actual (idea contraria de los clasicistas) así las diferencias pueden surgir en puertas o ventanas, depende del estudio del espacio que debe iluminar, cuyo valor perspectivo depende en gran medida de la luz.
La arquitectura moderna fue un gran cambio que surgió en cuanto al lenguaje que ya se hablaba entre la arquitectura pero es maravillosa ya que cada uno de sus componentes guarda relación con un contenido social, por lo mismo de su dificultad no todos los edificios visibles son modernos.
Los grandes cambios enmarcados entre arquitectura moderna y clásica es que la primera multiplica las posibilidades de elección en tanto que la segunda las reduce. El lenguaje moderno da más elecciones, al contrario del clásico que dice que todo debe ser completamente igual, para que así todo resulte ordenado.
Por lo tanto, mi idea es, porqué hacer caso del movimiento clásico si lo que hace el movimiento moderno es romper con todo eso. ¿Porqué reducir nuestras ideas a unas cuentas? ¿Porqué todo debe ser cubico o prismático cuando tu idea es totalmente distinta? Por lo cual yo estoy completamente a favor de las ideas y el surgimiento del movimiento moderno, ya que ellos luchan por ser ellos mismos y nunca copia del pasado o idea semejante de algo ya existente. Consiste en una voluntad de liberación que sustenta los movimientos de la arquitectura actual.
Por otro lado una idea de los clásicos es que todo aquello que está fuera del proceso del catálogo es considerado como no arquitectura. Todo lo demás que no está dentro de sus ideas es frauda. Idea que a mi pensar es muy autocrítica, ya que como lo mencione, una idea es mejor cuando es creada por sí misma, cuando surge y se plasma y queda marcada a los largo del tiempo, aunque esa idea sea la gran diferencia entre todo lo demás establecido. El cambio y lo original es por lo que yo voy a favor.

Entonces la simetría es una invariante del clasicismo. Por tanto la asimetría lo es del lenguaje moderno. En otras palabras dicen que la simetría es igual a la necesidad espasmódica, a la relatividad, al crecimiento, en resumen, al tiempo vivido.
He aquí de donde surge otro freno para nosotros, para los arquitectos que intentamos crear y renovar las ideas realizadas, ya que la simetría es un síntoma particular de la geometría. El arquitecto se encuentra tan artificioso e inhumana que la siente natural y espontanea, por desgracia, no conoce otra lengua ya que desde el final de la edad media se ha perdido el gusto por la liberación de la geometría regular.
creo que te faltó citar a bruno zevi en tu texto
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